Control de asistencia

Control de asistencia laboral en construcción y logística: cómo cumplir con la reforma de jornada

La reforma laboral obliga a las empresas a tener registro electrónico de jornada desde 2027. Descubre cómo afecta a construcción y logística.

consultor

¿Necesitas ayuda?

Dani Romero

HR Consultant

usar tecnologia ia industria construccion rrhh

11 de mayo, 2026

New call-to-action

La reducción gradual de la jornada laboral hasta 40 horas semanales en 2030 trae una obligación que muchas empresas todavía no han dimensionado: a partir del 1 de enero de 2027, todas las empresas en México deberán contar con un sistema de control de asistencia laboral en formato electrónico. Y dos sectores van a sentir esa exigencia más que ningún otro: el de construcción y el de logística y transporte.

No es casualidad. Ambas industrias comparten un perfil operativo que las pone en primera línea: plantillas con alta rotación, personal disperso en múltiples ubicaciones y jornadas reales que históricamente han superado las contractuales.

Por lo tanto, lo que antes era una práctica tolerada se convierte, con esta reforma, en un incumplimiento con consecuencias legales y económicas concretas.

El calendario que toda empresa debe conocer

La reforma constitucional aprobada este año establece una reducción progresiva de la jornada máxima semanal:

  • 2026: 48 horas (año de transición)
  • 2027: 46 horas
  • 2028: 44 horas
  • 2029: 42 horas
  • 2030: 40 horas

Un punto clave a tener en cuenta: En ninguna etapa se podrán reducir sueldos, salarios ni prestaciones. Eso significa que el costo por hora trabajada subirá de forma progresiva en cada reducción. Para sectores intensivos en mano de obra como la construcción y la logística, ese impacto es directo en la estructura de costos.

Construcción: más allá de la obra, el problema con el IMSS

En el sector construcción, la jornada real de trabajo suele extenderse más allá de lo que marca el contrato. Las jornadas inician desde las 6 o 7 de la mañana para aprovechar la luz y el clima; por lo que las semanas de 50 o 54 horas son habituales en etapas críticas del proyecto.

El problema radica en que gran parte de ese tiempo no se registra formalmente como horas extraordinarias, y eso crea una situación de cumplimiento débil que la reforma vuelve insostenible.

Pero en construcción, un mal control de asistencia laboral no solo expone a la empresa ante la STPS. También genera problemas con el IMSS.

La autoridad cruza la información del SIROC (Servicio Integral de Registro de Obras de Construcción), que registra el monto del contrato, el periodo de ejecución y el tipo de obra, con la nómina reportada en el SUA (Sistema Único de Autodeterminación), para calcular el llamado índice de razonabilidad: una relación entre el monto ejecutado de la obra y el costo de mano de obra declarado.

Si las horas trabajadas no son consistentes con el avance de obra, el IMSS puede emitir determinaciones estimativas y cédulas de liquidación, conforme a los artículos 12-A, 147 y 148 del Reglamento del Seguro Social para la Industria de la Construcción. En términos simples: si los números no cuadran, la autoridad estima y cobra la diferencia.

El REPSE y los reportes ante IMSS e INFONAVIT

Para empresas que operan bajo subcontratación especializada, la reforma añade otra capa de complejidad. La STPS administra el REPSE (Registro de Prestadores de Servicios Especializados u Obras Especializadas), que aplica cuando una empresa ejecuta una parte especializada de la obra con elementos propios, distinta del objeto social del contratante.

Estas empresas deben presentar información periódica en dos sistemas:

  • ICSOE (Informativa de Contratos de Servicios u Obras Especializadas), ante el IMSS
  • SISUB (Sistema de Información de Subcontratación), ante el INFONAVIT (Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores)

Ambos sistemas cruzan contratos celebrados, trabajadores asignados y salarios reportados. Con jornadas cambiando cada año hasta 2030, mantener coherencia entre estos registros exige un control de asistencia preciso desde campo, no reconstruido a posteriori.

A esto se suma el impacto en los presupuestos de obra: la reducción de jornada obliga a revisar la integración de precios unitarios y el cálculo del factor de salario real en cada proyecto. Ese ajuste debe hacerse desde 2026, no cuando la primera reducción ya esté vigente.

Logística y transporte: operaciones 24/7 con menos horas disponibles por trabajador

En logística y transporte, el desafío tiene otra dimensión. Los centros de distribución no cierran el viernes por la tarde, las rutas no esperan y los contratos de servicio tienen SLA (Service Level Agreement o Acuerdo de Nivel de Servicio) firmados bajo el supuesto de jornadas actuales. Si la capacidad operativa cae porque no se planificaron los ajustes, las empresas pueden enfrentar penalizaciones contractuales además del incumplimiento laboral.

Con jornadas más cortas por trabajador, las empresas necesitarán redistribuir cargas, rediseñar esquemas de turnos de trabajo y, en muchos casos, ampliar plantillas. Todo eso requiere saber exactamente cuántas horas trabaja cada persona en cada ubicación.

El caso de los conductores de larga distancia es particularmente complejo. Sus jornadas ya están reguladas por la NOM-087-SCT2 (norma sobre condiciones de seguridad para operadores de transporte de carga), que establece límites de conducción continua. Coordinar esa normativa con el nuevo tope de jornada laboral requiere una revisión integral de los esquemas de turno en transporte, no solo un ajuste superficial.

Otro elemento crítico es la dispersión geográfica. Una empresa logística mediana puede tener personal operando simultáneamente en la Ciudad de México, Monterrey, Guadalajara y varios centros regionales.

Por ende, centralizar el control de asistencia laboral de todos esos equipos en un sistema único, como exige la ley, es una tarea de coordinación que no puede improvisarse. El registro debe funcionar desde dispositivos móviles, en ubicaciones remotas y sin depender de una conexión fija.

El registro electrónico es la base de todo

Sin un control de asistencia laboral confiable, no es posible calcular correctamente las horas extra ni demostrar cumplimiento ante una inspección de la STPS y, mucho menos, mantener la coherencia en los reportes ante el IMSS y el INFONAVIT. Las multas por incumplimiento pueden oscilar entre 250 y 5,000 veces la UMA por infracción.

En sectores como la construcción y la logística, donde la operación es compleja y el personal está disperso, ese registro tiene que funcionar desde donde está el trabajador: en obra, en ruta o en bodega.

El tiempo para actuar es ahora

La primera reducción entra en vigor el 1 de enero de 2027. Las empresas que comiencen hoy tendrán margen para auditar jornadas actuales, implementar su sistema de control de asistencia laboral, ajustar esquemas de turno, revisar contratos individuales y colectivos, y asegurar que los reportes ante el IMSS e INFONAVIT sean consistentes desde el primer día de vigencia.

Las que esperen hasta 2027 tomarán decisiones bajo presión, sin tiempo de corregir errores antes de que llegue una inspección.

Con Sesame HR, tu empresa puede implementar el registro electrónico de jornada desde campo, gestionar turnos complejos y centralizar el control de asistencia de equipos dispersos, sin importar si tu equipo trabaja en obra, en ruta o en bodega.

¡Prueba gratis y empieza desde hoy a cumplir a ley!

¿Quieres valorar nuestro artículo?

Valoración promedio:
5 estrellas (1 votos)
+ posts

Aporta valor a tu empresa y transforma la gestión de tus RRHH en una tarea ágil y simplificada

¿Necesitas ayuda?